Tuesday, April 7, 2020

Staying Safe · Mantenernos Seguros


Versión en español abajo (a veces con la gramática creativa de una no nativa, sin cargo adicional).

Today’s stats are frightening.

10,530 deaths in the US so far, and we’re preparing for worse. 82,000 deaths are projected – and that’s an improvement over last week’s predictions.

New York City alone is at nearly 69,000 cases of covid-19, with over 15,000 hospitalized and over 4,700 deaths.  The hospitals are overwhelmed with the living, and the mortuaries are overwhelmed with the dead.  The refrigerated trucks brought in as additional morgues aren’t enough; NYC is considering temporary burials to handle the numbers.

One of those numbers is a math professor that I knew from my days working at a community college in Queens, NYC.  He was one of the good guys, always ready to help his students.  He died of covid-19 last Wednesday.

One of the hospitalized is a member of my yearly meeting (my church).  He’s an elderly man in his 90s who was admitted last Friday with covid-19-caused pneumonia.  What do you say?  We know the prognosis for the elderly.  We know that triaging will give resources to younger patients if there aren’t enough to go around.  And we know that none of us will be allowed next to his bed in what is now one of countless covid wards.  We pray for him to know the comfort of the Lord in his time of need.

Here in my county in Pennsylvania, we are at 307 cases officially.

We took a quick drive through my small town the other day, mainly to run the car a bit since it’s been just sitting for the past two weeks while we’ve been just sitting inside.  Businesses were shuttered for the most part, though a pizzeria was open and hoping for business.  I’m not used to seeing open parking spots on the main drag, but really, I was surprised that there were any cars parked there at all. 

We’ve now been told that, contrary to prior advice, we should be wearing masks when out and about.  Manufactured masks are needed by medical staff, so homemade is the word of the day. The major newspapers are publishing sewing patterns, youtube has no-sew demonstrations using a bandanna and hair elastics, there’s the elastic versus fabric ties debate and the ever-popular pipe cleaner/twist tie/straightened paper clip to shape the mask over the nose debate.  The local plain community (Amish, Mennonites, and other plain people) has mobilized and is aiming to donate 13,000 masks, last I heard. 



Image: Phil Lapp/LoKal Experiences

There are advantages to having so many women who know their way around a sewing machine and have plenty of material on hand!  A local fabric store catering to plain people has been sending out alerts to me whenever ¼” elastic is back in stock.

It’s not in stock often, I can say that.  We can’t enter fabric stores in person. Online fabric stores are sold out, and at least one popular chain is only giving supplies to people who agree to donate the masks they make.  Shipping times – normally less than a week -- are up to two months, given that priority goes to “essential items”.  For our masks, I’ve tried to get elastic, twill tape, and bias tape.  Not happening, or at least it wouldn’t be delivered until late May.  I’m hopeful we won’t need it by then.  I finally did manage to place an order for satin ribbons like the ones we use as strings on bonnets (prayer coverings), so that’s what we’ll be using on our homemade masks when it comes in.  We are grateful to the workers and drivers who will be working to get it to us, taking a risk to help us stay safe and keep those around us safe.

We remember, too, those who are in prison and unable to distance themselves from each other, those who are quarantined with their abusers, and those who lack the resources for a healthy environment, such as on some Native American reservations – like the Navajo Nation – where they may not have running water to maintain the hygiene we’ve been told is critical.  We recognize that undocumented workers and low-income workers are disproportionately placed at risk, as they fill many “essential” jobs, often lack sick leave, and don’t have savings to fall back on.  And we recognize that healthcare professionals are risking their lives – and sometimes losing them – to try to treat the sick and keep the rest of us healthy.

It's humbling.




                          Y ahora en español, con súplicas de perdón de antemano por los errores:



Las estadísticas de hoy dan miedo.

10,530 muertes en los EEUU hasta ahora, y estamos preparándonos para peor.  Se predicen 82,000 muertes – y eso es mejor que las predicciones de la semana pasada.

Sólo la ciudad de Nueva York tiene casi 69,000 casos de covid-19, con más de 15,000 hospitalizados y más de 4,700 muertes.  Los hospitales están sobrepasados con los vivos, y las morgues están sobrepasadas con los muertos.  Las camiones refrigeradas que se han traído como morgues adicionales no alcanzan, pues Nueva York ahora está considerando entierros provisionales para manejar la cantidad de muertos.

Uno de ellos es un profesor de matemáticas que conocí cuando trabajaba en una universidad popular en Queens, Nueva York.  Fue uno de los buenos, siempre dispuesto a ayudar a sus estudiantes.  Se murió de covid-19 el miércoles pasado.

Uno de los hospitalizados es un miembro de mi reunión anual (mi iglesia, por no saber otra manera de decirlo).  Es un viejo en sus noventa, y se le admitió al hospital con neumonía causada por el covid-19.  ¿Qué hay que decir?  Ya sabemos el pronóstico para los viejos.  Ya sabemos que el triaje dirigirá los recursos a los pacientes más jóvenes si no hay suficientes para todos.  Y sabemos que no se permitirá a ninguno de nosotros estar al lado de su cama en lo que ahora es una de las salas innumerables de covid-19.  Rogamos que conozca el consuelo del Señor en su hora de necesidad.

Aquí en mi condado en Pennsylvania, oficialmente estamos a 307 casos.

El otro día damos una vuelta en carro por mi pueblo, principalmente para hacer funcionar el carro por un rato porque ha quedado en la entrada del auto durante dos semanas mientras nosotros quedamos en casa.  Caso todos los negocios estaban cerrados, aunque una pizzería estaba abierta, esperando a que entren algún cliente.  No estoy acostumbrada a ver lugares para estacionar en las calles principales, pero en realidad, me sorprendió ver algún auto estacionado allí. 

Ahora se nos han dicho que, al contrario del consejo anterior, deberíamos llevar máscaras cuando salimos.  El personal médico necesita las máscaras fabricadas, por lo que la palabra del día es la fabricación casera.  Los periódicos principales publican patrones de costura, youtube tiene demostraciones sin costura usando un pañuelo y elásticos para el cabello, está el debate sobre elástico versus ataduras de tela y el debate siempre popular sobre si se debe usar el limpiador de pipa o el plastinudo o el sujetapapeles enderezado para dar forma a la máscara encima de la nariz. La comunidad local “plain” (¿llana? no sé expresarlo bien en español pero me refiero a los amish, menonitas y demás que se separan del mundo por su manera sencilla de vestirse y vivir) se ha movilizado y apunta a donar 13,000 máscaras, lo último que escuché. 


 Image: Phil Lapp/LoKal Experiences


¡Hay ventajas de que haya tantas mujeres que saben bien cómo usar la máquina de coser y que tienen mucha tela a mano!  Una tienda de telas local que atiende a personas “plain” me ha estado enviando alertas cada vez que el elástico de ¼ pulgada está disponible de nuevo.

No está disponible a menudo, puedo decir eso. No podemos ingresar a las tiendas de telas en persona. Las tiendas de telas en línea están agotadas, y al menos una cadena popular solo está dando materiales a las personas que aceptan donar las máscaras que hacen. Los tiempos de envío, normalmente menos de una semana, ya son de hasta dos meses, dado que la prioridad va a los "artículos esenciales". Para nuestras máscaras, he tratado de obtener elástico, cinta de sarga y cinta diagonal sin éxito, o por lo menos que no se repartirá hasta finales de mayo. Espero que no los necesitemos para entonces. Por fin me las arreglé para hacer un pedido de cinta de raso como la que usamos para las cuerdas en las gorras (¿tocados?), así que eso es lo que usaremos en nuestras máscaras caseras. Estamos agradecidos a los trabajadores y conductores de las camiones de repartes que estarán trabajando para llevarlo a nosotros, arriesgándose para ayudarnos en estar a salvo y en proteger a quienes nos rodean.

También recordamos a aquellos que están en la cárcel y no pueden distanciarse unos de otros, aquellos que están en cuarentena con sus abusadores, y aquellos que faltan los recursos para mantener un ambiente saludable, como la situación en algunas reservas de nativos americanos, como la Nación Navajo, donde pueden no tener agua corriente para mantener la higiene que nos han dicho es imprescindible. Reconocemos que los trabajadores indocumentados y los trabajadores de bajos ingresos corren un riesgo desproporcionado, ya que ocupan muchos trabajos "esenciales", a menudo carecen de licencia por enfermedad y no tienen ahorros para recurrir. Y reconocemos que los profesionales de la salud arriesgan sus vidas, y a veces las pierden, para tratar a los enfermos y mantener a los demás saludables.

Nos enseña humilidad.



1 comment:

  1. Tomando una frase de tu artículo , “la fabricación de barbijos caseros”, está a la orden del día.

    Desde ayer que se insta en Argentina a ello. Se indica que debemos utilizar los barbjjos en varias provincias del país . Mi municipio está desinfectando la ciudad. Nosotros estamos transitando una primera etapa de la Pandemia, se espere el pico para mayo. El lema sin lugar a dudas, es vivir el hoy.

    En Argentina el sistema de salud no está preparado para atender grandes números de enfermos, pero por lo que se ve muchos países se ven desbordados por esta situación.

    Lamento mucho todo lo que están transitando, lo mejor que podemos hacer es quedarnos en nuestras casas. En mi caso , el costo económico es alto, pero está en juego la vida . Eso no tiene precio alguno. Cuidate mucho querida Bridget, cuídemonos.

    ¿ Qué enseñanza querrá traer esta Pandemia a la humanidad entera? Sin dudas , no seremos los mismos. Se viene un cambio de paradigmas.

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